Jhon y Antonio se quedaron paralizados frente a la entrada de la cueva. La oscuridad dentro era tan densa que parecía un abismo que no tenía fin, y el aroma raro de tierra húmeda se mezclaba ahora con algo amargo, como ceniza. Jhon cerró los ojos por un instante y activó su habilidad de Equilibrio Luz-Oscuridad — su mente se abrió a las fuerzas que lo rodeaban, y lo primero que sintió fue una ola de frío que le recorrió todo el cuerpo.
Al abrir los ojos de nuevo, vio lo que nadie más podría ver: en el centro de la cueva,悬浮ando (flotando) en el aire, había una masa gigante — no era nube ni luz, sino un oscuro profundo, tan profundo que la magia de oscuridad que había visto en su vida palidecía en comparación. Era como si ese oscuro fuera el origen mismo de la noche, sin color, sin forma, sin fin. Jhon se asustó de verdad — su mandíbula se tensó, sus labios se secaron de golpe, y su rostro se puso tan pálido como la luna llena. En su mente, una voz desesperada gritó: "Ese poder está a la par del elemento luz... y eso que la luz ocultaba todo su poder para no intimidarnos. Esto es malo. Muy malo."
Se volvió rápidamente hacia Antonio, agarrándolo por el brazo con fuerza — sus dedos temblaban un poco: "Antón, escúchame bien. Es mejor no entrar. Allá dentro hay algo... algo que no deberíamos tocar. Es demasiado peligroso."
Antonio miró a Jhon, y vio el miedo en sus ojos — era la primera vez que lo veía así, y le hizo sentirse extra?o. Pero luego recordó la voz, el deseo de ser más fuerte para proteger a los suyos. Se puso recto, con la espalda erguida, y le dio un apretón en la mano: "Tranquilo, Jhon. Si tú crees que es mejor, nos vamos. No vale la pena arriesgarlo."
Justo en ese momento, un viento descomunal surgió de dentro de la cueva — tan fuerte que parecía un aliento de bestia. Lo golpeó con tanta fuerza que ambos volaron hacia atrás, estrellándose contra la pared de la entrada. Jhon sintió cómo su cabeza chocaba contra la roca, y todo se volvió borroso por un instante. Cuando recuperó el sentido, vio a Antonio tirado en el suelo, con los ojos cerrados y el cuerpo inmóvil.
"Antón! ?Antón!" — gritó Jhon, arrastrándose hasta su lado con dificultad. Su cabeza dolía mucho, y tenía una herida en la frente que le chorreaba sangre caliente. Se arrodilló y le tomó la mu?eca, buscando los latidos del corazón — por suerte, estaban ahí, débiles pero presentes. Luego le acercó el oído a su pecho: respiraba, aunque con dificultad. Jhon sintió un alivio enorme que le hizo soltar un suspiro profundo — sus ojos se llenaron de lágrimas que no se atrevió a dejar salir. Se sentó junto a él, apoyando su cabeza en su regazo, y miró hacia adentro de la cueva, donde el oscuro profundo seguía flotando, silencioso y amenazante.
Pasan un par de horas. El tiempo en la cueva parecía arrastrarse con lentitud — el único sonido era la respiración de Antonio y el susurro del viento por la entrada. Jhon no se movió de su lado, manteniendo su mano sobre la mu?eca de su amigo, esperando a que despertara. Pero Antonio seguía inconsciente, y su rostro estaba tranquilo, como si estuviera so?ando.
Mientras tanto, en la mente de Antonio, todo era diferente. Estaba en un espacio blanco, sin límites, y frente a él había un ser que no tenía forma física — era solo una presencia, una energía que lo envolvía con una sensación extra?a de familiaridad. Antonio se quedó quieto, mirando hacia donde estaba esa presencia, y sintió cómo una voz resonaba en su interior, cálida a pesar de todo: "Hola, Antonio. Hace mucho tiempo que no nos vemos."
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Antonio frunció el ce?o, confundido — no sabía quién era, pero sí que lo conocía, como si fuera una parte de él mismo. Se acercó un poco, con cautela, y preguntó en voz baja: "?Quién eres? Por qué me siento como si te hubiera visto antes?"
La presencia se movió — no con un movimiento físico, sino con un cambio en la energía del espacio. "Vamos a hablar", dijo la voz. "De tu pasado, de tu futuro... de lo que la vida te ha dado y lo que te ha quitado. Porque para entender el poder que te puedo dar, tienes que entender primero a ti mismo."
Antonio se sentó en el suelo blanco, y la presencia se posó a su lado. Empezaron a hablar, y con cada palabra, Antonio sentía cómo los recuerdos que había intentado olvidar volvían a él — la cara de su esposa, la risa de sus hijos, el dolor de perderlos, la culpa que le había consumido durante a?os. Pero esta vez, no era un dolor que lo hundiera — era un dolor que lo hacía sentir vivo, real.
Jhon miró a Antonio, que seguía con los ojos cerrados, y sintió cómo su corazón se apretaba. Las heridas leves de su amigo —un moretón en la mejilla, una cortada en la rodilla— no eran graves, pero tal vez curarlas ayudara a que despertara. Se inclinó un poco, apoyando su mano derecha sobre la frente de Antonio, y activó su Curación de Alma. Un resplandor suave y cálido salió de sus dedos, envolviendo el cuerpo de su amigo —Jhon sintió cómo la energía de la curación se deslizaba por las heridas, cerrándolas poco a poco, y cómo la tensión se iba alejando de sus músculos.
Esperó un rato, con la mano aún puesta, esperando ver algún movimiento. Pero Antonio seguía inconsciente, aunque su rostro se veía más tranquilo ahora. Jhon suspiró, retirando la mano, y se apoyó contra la roca detrás suyo —su propio dolor de cabeza había disminuido, pero el miedo por lo que pasaba con Antonio no se iba. Miró hacia adentro de la cueva, donde el oscuro profundo seguía flotando, y se preguntó qué demonios estaba pasando en la mente de su amigo.
Mientras tanto, en el espacio blanco de su mente, Antonio seguía hablando con el ser sin forma. La voz había acabado de mencionar la venganza, y Antonio sintió cómo una oleada de dolor pasaba por él —pero no de rabia, sino de tristeza. Levantó la mirada hacia donde para él parecían los ojos del ser, y su mirada era cálida, tranquila, llena de una determinación que no había sentido nunca antes.
"No", dijo, con una voz clara y firme. "No quiero derrotar al Dios solo por venganza. Amo mucho a mi familia —lo amo más que nada en el mundo. Pero es mejor que ellos descansen. No pienso usarlos más de excusa para herir a los demás."
El ser se quedó en silencio por un instante, como si estuviera sorprendido. Luego preguntó, con un matiz de curiosidad: "A sí? Entonces, por qué quieres derrotarlo?"
"Para proteger a mi nueva familia", respondió Antonio, y una peque?a sonrisa apareció en su rostro. "Jhon, Sofía, Alan... todos los de la aldea de Jhon. Es hora de proteger todo lo que yo quiero. Busco poder no para vengarme ni para da?ar —sino para cuidar. Y para estar a la par de Jhon, para ayudarlo en lo que necesite. Porque él ahora es como mi hermano."
El ser se movió de nuevo, y esta vez la energía del espacio se hizo más ligera, más cálida. "Bien... me gusta eso", dijo, con una voz que parecía tener un toque de sonrisa. "La verdad es que preferiría que me usaras para la venganza —es raro que me usen para proteger. Los humanos solo me han buscado para da?ar, para destruir, para saciar su rabia." Pausó un instante. "Así que quiero ver de qué serás capaz en el futuro. Quiero ver si logras cambiar mi naturaleza —si me haces un poder para cuidar, no para herir."
Antonio asintió, con la mirada decidida: "Lo haré. Te lo prometo."
"Bueno, va siendo hora de que inicies las pruebas", dijo el ser. "Por cierto... acabas de pasar una de ellas. Son seis en total. Ya te faltan cinco."
En ese momento, Antonio sintió cómo el espacio blanco empezaba a temblar, como si estuviera desvaneciéndose. Miró hacia el ser con curiosidad: "?Esta prueba... cuál era?"
"La prueba de la verdad", respondió la voz, mientras se hacía más tenue. "La verdad sobre lo que realmente quieres. Y tu corazón es verdadero, Antonio. Ahora, despierta. Tu hermano te está esperando."
Mientras tanto, fuera, en la cueva, Jhon estaba a punto de volver a usar la curación cuando vio cómo los párpados de Antonio empezaron a temblar. Se inclinó rápidamente, agarrando su mano: "Antón? ?Estás ahí? Te escucho?"
Antonio abrió los ojos lentamente, y la luz de la cueva le hizo parpadear un par de veces. Cuando vio a Jhon, su rostro se iluminó con una sonrisa: "Jhon... estoy aquí."

