El resplandor de la puerta dorada se desvaneció, y Jhon y Antonio se encontraron en el camino que llevaba a la aldea — a unos pasos de su fortaleza. En ese instante, Sofía salió corriendo hacia ellos, con Alan en brazos, y sus ojos estaban llenos de lágrimas de alegría.
“?Jhon! ?Antonio! ?Estoy tan contenta de que estén bien!” gritó Sofía, abrazando a Jhon con fuerza, cuidando de no lastimarlo. Alan extendió sus peque?os brazos hacia su padre: “?Papá! ?Te extra?é mucho!”
Jhon cogió a Alan y lo besó en la frente, con lágrimas en los ojos: “Yo también te extra?é, mi amor. Muy mucho”. Antonio se acercó y tocó la cabeza de Alan con cari?o: “Hola, peque?o. Ya volví”.
Mientras caminaban hacia la aldea, los aldeanos salieron de sus casas al verlos, aclamándolos — sabían que habían estado en una prueba peligrosa, y su regreso era una bendición. Todos los abrazaron, les trajeron comida y agua, y les preguntaron cómo había ido, aunque Jhon y Antonio solo le dijeron que había sido difícil pero que lo habían logrado.
Cuando llegaron a la fortaleza, Sofía preparó una cama para ambos y les hizo tomar una taza de té caliente. “Descansad”, dijo ella, con voz suave. “Ustedes lo necesitan”.
Antonio se quedó dormido en segundos — el cansancio de todos los días de lucha lo venció. Jhon, en cambio, se quedó sentado en la ventana, mirando a la luna, con Alan dormido en su regazo. Cuando Sofía se acercó a él, le preguntó: “?Hay algo más, amor?”
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Jhon asintió y, cuando se aseguró de que Antonio seguía dormido, le dijo: “Hay dos elementos más que no hemos tomado. Luz y oscuridad”.
Sofía abrió los ojos de sorpresa: “?Dos más? Pero ya pasaron por aire, tierra, agua y fuego… ?no era suficiente?”
“Para lo que viene, no”, respondió Jhon, mirando hacia el horizonte. “Pero no iremos por los dos. Solo por el de luz”.
EL PLAN: DESCANSO Y EL LAGO DE CRISTALES
Al día siguiente, cuando Antonio despertó, Jhon lo llamó al patio de la fortaleza, donde ambos se sentaron bajo un árbol. El sol brillaba, y el aire estaba fresco — era un día perfecto para descansar.
“Tengo que hablarte de algo”, empezó Jhon. “Hay dos elementos faltantes: luz y oscuridad. Solo iremos por el de luz”.
Antonio frunció el ce?o: “?Por qué no los dos?”
“El de oscuridad… es demasiado peligroso”, respondió Jhon, con voz seria. “Lo puedo sentir. Pero el de luz… también es muy complicado de pasar. Ni siquiera yo lo pude completar la vez anterior, en mi entrenamiento pasado”.
Antonio se quedó callado por un instante, procesando las palabras de su amigo. Luego asintió: “Pues hay que intentarlo. Lo que hemos pasado hasta ahora no ha sido nada fácil, pero juntos lo logramos”.
“Exactamente”, dijo Jhon, sonriendo. “Pero primero, tomémonos una semana de descanso. Necesitamos recuperar toda nuestra fuerza, pasar tiempo con la familia y con los aldeanos. Después, nos vamos a buscar el elemento luz”.
“?Dónde está?” preguntó Antonio.
“En un lugar diferente a las demás pruebas”, respondió Jhon, mirando hacia el sur. “En un lago donde hay cristales — el Lago de los Cristales de Luz. Está oculto, y solo se puede llegar a él caminando por un camino peligroso, pero es el único lugar donde podemos obtener el poder de la luz”.
Antonio se levantó y estiró los brazos: “Bueno, entonces a descansar por el momento. Por primera vez en semanas, no tengo miedo a nada — solo ganas de dormir, comer y pasar tiempo con la gente que queremos”.
Jhon se levantó también y le golpeó el hombro: “Así es, amigo. Una semana de descanso. Luego, a enfrentar el elemento que ni siquiera yo pude dominar antes”.
Mientras tanto, Alan salió corriendo de forma muy torpe hacia ellos con una flor en la mano: “?Papá! ?Antonio! ?Mira la flor que encontré!” dijo Alan de forma torpe, ya que hasta hace poco aprendió a hablar. Ambos se agacharon para mirarla, con sonrisas en la cara — en ese momento, el descanso era lo único que importaba, y el Lago de los Cristales de Luz podía esperar un poco más.

